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Desfiladero

El alcohol rociaba sus ganas de sentirse amada. Amaneció una mañana cansada y al llegar la noche, se imaginó cualquier otra por desidia. Entre su cuerpo y su alma había un desfiladero por el que caía cada día.
Quiso colgarse de la luna una vez más para agarrarse a un sueño. Demasiadas emociones le cortaban la respiración y pese al boca a boca, necesitaba un trasplante de corazón.

María Coca.

Entre su cuerpo y su alma había un desfiladero por el que caía cada día.


Me encantó ese retazo...


Besos

Me ha encantado. Al leerlo sólo he podido pensar en que querría ser el puente que salvara ese desfiladero.

Tus palabras se han convertido en mi droga cotidiana, María. Y me alegro de que cada vez seamos más quienes paseemos por tu orilla buscando el reflejo de nuestras almas en las transparentes aguas de tu mar.

Un vinito dulce a tu salud en esta tasca marinera y salada.

Intenso, cada palabra es saborearlo letra a letra al borde de un desfiladero, me he colgado de la luna con tus versos María Coca.
Un abrazo, un beso.

En más de una ocasión, caminamos por la cuerda floja temiendo caer... Menos mal que siempre está ahí la luna para colgarse de ella.

Besos salados y agua de mar para los tres.

Tal vez tengas razón cuando dices que el exceso de emociones nos deja exhaustos, pero acaso ¿no es mejor eso que conservar el corazón intacto hasta la tumba?.

Un beso para tí, (y para las demás chicas de la tasca)

Sin duda es mejor morir por exceso de vida, por supuesto. Gracias por tus palabras, Insurgente.

.. ayyyy... muchas dolencias parece que son más de cardiólogo que de otra cosa.. pero es cierto que acudimos al primer médico que pensamos que puede auxiliarnos, aunque no siempre es el más adecuado..

.. otra ronda para todos!!!..

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Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)