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El Sacerdote

Para el padre Gregorio vestir la sotana era más que una tradición: lo era todo. Despreciaba a los sacerdotes que ni siquiera mostraban el alzacuello y procuraba evitarlos en cualquier diócesis. Era cierto que cada vez quedaban menos como él. A estas alturas sólo los más mayores, los tachados de ancestrales que únicamente colgaban la sotana para morir en paz.

El padre Gregorio tampoco se consideraba de esos aunque como ellos, sólo dejaría de llevar faldas tras la muerte. Él prefería ante todo la comodidad de los pliegues entre sus piernas. Siempre le gustó aquella sensación de libertad corporal. De hecho, jamás podría haberse dedicado a otra profesión dado su particular gusto por el travestismo.


María Coca.

.. Si es que hay cada uno..

.. Me alegro de llevarte mis saludos, María Coca, desde mis colinas, hasta tu Sevilla-guapa.. :-)

Muy bueno, una forma encubierta de llevar al descubierto su afición...

Besos

Qué bueno...si es que en el fondo, les encanta ir así de disfrazados.
Y bien, bien, que has cambiado de registro. Tantas lamentaciones estaban llenando esta página de goteras y ya había que nadar en ella. Y para nadar, la playa con sol. Mucho sol.
Sol para ti, María ( mojado en cava, claro está).
Besos!!
jahh ( Amén )

Eso da mucha libertad de movimientos.

Si es que llevarlo todo al aire... gusta.

Besos a todos desde mi orilla.

Jajajajajaja.

"Sancho, con la Iglesia hemos topado". Ya nos lo advirtieron.

No sé si será por mi ateísmo o por qué, este tipo de historias me parecen de lo más graciosas. La Iglesia siempre en la ambigüedad...

Un saludo!

Vaya... me temo que tienes el reloj del blog un poco atrasado. Marca 6 horas menos.

Estupendo haberte provocado una sonrisa, James. Eso si, tenías razón y tengo el reloj atrasado! Me deben seis horas de vida en la red.

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Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)