jueves

Regla de tres

El oficio de ser padre lo adquirió sin solicitud. Y sin más experiencia que la propia se decantó por lo conocido: una educación conservadora para que su hijo, el día de mañana, tuviera todas las probabilidades de ser tan liberal como él.



María Coca

viernes

Erodinámica

Entre ambos no existía química porque la física era suficiente. Compartían una pasión carnal de alto voltaje. Y a través de sus caricias, derrochaban electromagnetismo de forma natural.

Se amaban por inercia y lo sabían. De hecho, aquella relación basada en leyes físicas sólo buscaba conservar la energía y que entre ellos, pese al paso del tiempo, el amor ni se creara ni se destruyera: tan sólo que se transformase.



María Coca

martes

Una mala cosecha

Al descorchar la botella de sus sentimientos, las lágrimas mojaron su rostro de cristal. Llevaba demasiado tiempo con aquellas sensaciones en reserva. Y fue sacarlas al exterior en forma de frases malhechas para darse cuenta de que el amor se le había avinagrado. Por tal motivo, hoy sólo busca amores refrescantes.


María Coca

jueves

Amor libre

Sabía que pertenecían a mundos diferentes pero la amaba. Verla aparecer lo era todo. Por eso se dejó atrapar con tanta facilidad. Volar con ella y morir en su boca fue lo mejor que le podría ocurrir jamás. O al menos, lo último que deseaba recordar en su corta memoria de pez.




María Coca

miércoles

El regreso

Vuelves
con las botas cansadas de realidad
las caricias acurrucadas en la retina
y los mitos apolillados de falsedad

Vuelves
sin que nadie te vea llegar

Ahora encenderé una vela
para abrazarte en soledad




María Coca

lunes

Fondo de armario

Acumulaba reproches dentro del armario. Los ocultaba entre las camisas que nunca se ponía y así los olvidaba. Pero poco a poco, se extendieron entre la ropa que más usaba y un mal día se le colaron varios en los bolsillos. Aquello le hizo sentirse como un trapo durante la jornada por lo que de vuelta a casa, sacó toda la indumentaria del ropero y la tiró a la basura.

Esa noche, el vagabundo que halló las prendas pasó a ser el hombre más afortunado del mundo: había encontrado un fondo de armario a su medida con el que se sentía alguien importante.


María Coca

jueves

Cambios climáticos



Todos los eneros quería emigrar a julio. Los días fríos le congelaban las ganas. No tenía alma de segundero en el reloj del tiempo, por lo que lo intentó todo para darle la vuelta al calendario. Lo malo fue que al invertir el tiempo, también hizo girar sus gustos de forma radical y hoy sólo es feliz si nieva.





María Coca

Inercia

Siempre regreso a ti
como quien vuelve a casa
para encontrarme contigo
y volver a partir
lejos de ti




María Coca



Imagen: M.A. López


Caracolada

A él se le acumulaban las ganas de ver el mar en la retina. Pese a vivir a miles de kilómetros tierra adentro, su corazón fluctuaba al ritmo de las mareas. Por eso decoró su casa como si de un barco se tratase. Y después, le colocó ruedas para recorrer las carreteras en busca de las olas.

A su paso, despertaba sorpresa y envidia entre quienes le veían y muchos quiesieron acompañarlo, tal vez demasiados. Por eso cuando se hizo a la mar con su casa a cuestas, el sobrepeso le hizo naufragar. Pero después de todo, aquel hecho fue lo de menos.



María Coca
Imagen: Ferduende

martes

Deseo de Año Nuevo

Quiero quedarme a vivir en tu cabeza
y en la punta de tu lengua
para que me nombres
y aparezca


Feliz Año 2008
Brindemos por la Magia


María Coca

Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)