lunes

El viajero

Esperó el último tren
hasta que las vías se oxidaron a sus pies
envuelto en el humo de un cigarro,
sin nada por hacer

Con los sueños afeitados en la maleta
se despidió de nadie en el andén
y antes de marcharse del todo
tiró sus recuerdos en una papelera
atada a la pared

Sentado sobre un vagón con memoria
cerró los ojos para dejarse ver
y la vida pasó de largo en cada parada
mientras buscaba un destino
que le esperase a él


María Coca

martes

El libre albedrío de las palabras

A ella le gustaba jugar con las palabras como con el cuerpo, en una batalla de letras que se sucedían a modo de besos sobre el tiempo. Una a una, las escanciaba con cuidado para después volcarlas del revés sobre cualquier papel.

Por eso cuando un párrafo se le descolgó del resto no supo qué hacer. Pero tras la sorpresa, comprendió por instinto que aquellas palabras no querían dejar huellas en el tiempo. Preferían vivir siempre en el presente, de boca en boca.

Y fue tan impactante aquella revolución que desde ese momento sólo susurra ciertas palabras al oído de quienes saben escucharlas. La libertad tiene estas cosas.



María Coca

jueves

Efectos Secundarios

Al apurar la copa de un sorbo, se tragó un barco diminuto sin darse cuenta. Y la nave recorrió todo su torrente sanguíneo hasta llegar al corazón en el que fondeó. Desde entonces, cada vez que se enamora sufre tremendos mareos y escucha cantos de sirena que no sabe de dónde proceden.


María Coca

lunes

Paracaídas



Contemplo aviones en los que no viajo
para volar hacia tu recuerdo
y desabrocharte los miedos que te asfixian
cuando piensas que estás solo
porque nadie te piensa





María Coca

Pentagrama emocional

De vez en cuando se le acumulaban las ideas entre los dedos pero no sabía cómo expresarlas. Tenía tantas ganas de gritar lo que sentía que siempre se quedaba mudo. Y como las palabras que sabía le resultaban insuficientes, se decantó por la música.

Mezcló tesón y tiempo hasta aprender a tocar todos los instrumentos que conocía. Pero nada le sirvió para encontrar los acordes que buscaba. Con los años, hizo de la música su vida aunque no lograba sentirse vivo. Ningún instrumento que reflejara la magnitud de sus sensaciones.

Sólo al final del principio descubrió la armonía que tanto había anhelado. Desde el primer día que la acarició lo supo. Y ella se transformó en su gran instrumento. Curiosamente, a esas alturas de su existencia nunca hubiera imaginado que después de todo, el amor se convertiría en su mejor melodía.



María Coca

jueves

Memoria


La memoria de mis manos
no se olvidan de tu cuerpo
y mis dedos te dibujan en la mente
mientras mi corazón
te echa de menos




María Coca

Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)