martes

En las nubes

Cuando te marchas
dejas un vacío que me desinfla

Hoy amanecí en el techo
y aquí sigo en las nubes,
colgada de ti





María Coca

viernes

Incertidumbres

Tenía la extraña sensación de que aquello le había pasado antes pero no era cierto. Hasta entonces, la vida sólo le había enseñado los dientes. Y él se dejaba morder por el tiempo sin remedio, como cualquiera.
Sin embargo, en un instante todo cambió. Y se sintió plenamente feliz. No importaba nada más: ni causas ni consecuencias ni lo efímero que pudiera resultar la sensación.
¿O... tal vez sí?


María Coca

lunes

Imágenes



Conocerse es un misterio
un viaje con escalas en las dudas
un encuentro con el miedo
donde lo único cierto
es el desconcierto
de creer quién eres
por lo que otros dicen que eres





María Coca

jueves

Leyes Universales

La culpa no la tenían los genes. Su excesiva imaginación nació con él y se alimentó de él. Fue un niño tan ensimismado que inventó un mundo propio para refugiarse de lo desconocido. Y a sus ocho años decidió dejar de crecer para permanecer eternamente en su universo.

Desde entonces, vive en un continuo estrés a causa de los seres mitológicos que le persiguen día y noche para lanzarlo al mundo de los adultos, donde debería estar hace ya años. Después de todo, cualquier universo -real o imaginario- tiene sus normas.



María Coca

lunes

En busca de la infelicidad

El mayor de sus problemas era que no tenía ninguno. Y se dejaba morder por la incertidumbre inventando dilemas a cada paso. Su fortuna le convirtió en un ser desafortunado hasta el punto de sintomatizar su infelicidad y sentirse el ser más desdichado de la tierra.

Así que inconscientemente buscó motivos para alimentar su tristeza y los halló sin demasiado esfuerzo. Desde entonces, el menor de sus problemas es haberse buscado su perdición. Hoy se siente plenamente feliz regocijado en su propia desgracia.



María Coca

jueves

Caos visceral

Cada parte de mi cuerpo
te añora a su manera
y no hay orden ni concierto
en mi pequeño universo
si no te tengo cerca





María Coca

lunes

El voyeur

Miró a través del tragaluz y contuvo la respiración. Agachado como estaba en aquella posición tan incómoda, el sudor comenzó a resbalar por su frente arrugada. La situación le excitaba. Se sentía feliz en medio del silencio roto.

Estaba siendo testigo de un acontecimiento único. No quería perderse ni el más mínimo detalle. La luz de la estancia le desbordaba. Empezó a parpadear inconscientemente, intentando adaptarse al ambiente. Una lágrima se mezcló con el sudor que ya resbalaba por su mejilla. No le incomodó. Estaba acostumbrado a la humedad. Sólo le preocupaba contemplar el espectáculo y acoplarse al entorno como un camaleón. Sin embargo, a pesar de su concentración, los sonidos que llegaban hasta él le perturbaban. Era capaz de escuchar vibraciones irreconocibles. Oía hasta el crujido de las ventanas cerradas. Estaba seguro de que el viento también quería mirar.

El estruendo de un gorrión posado en algún sitio le hizo sudar con mayor profusión. Su piel se tiñó de un rojizo extraño. Llevaba demasiado tiempo conteniendo el aire. De pronto dejó de sentirse protegido. El tragaluz le deslumbró completamente. Se sintió atrapado. Ahora era vulnerable. Lo habían descubierto.

Escuchó diversos sonidos al mismo tiempo. Un zarandeo de alguien que no pudo identificar y su extraño olor. Gritó de miedo pero ya era tarde. Le golpearon con fuerza. La excitación se transformó en terror. El placer en dolor. En deninitiva, su nacimiento marcó el resto de sus días como voyeur: estaba predestinado.




María Coca

Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)