viernes

Un lugar en el mundo


Todas las palabras
reclaman un papel donde vivir
a salvo del viento
que las convierte en silencio





María Coca

Imagen: Jose Miguel Rodríguez

lunes

Inmunidad cronológica

El suyo era un rostro sin marcas. El lobo del tiempo había pasado por él con total indiferencia y pese a su avanzada edad, su piel carecía de las huellas que dejan los años cuando llegan y se van.

Sin embargo, aunque no lo aparentase él era un gran sentimental. Un alma expresiva que lloraba y reía a pesar de que su piel nunca se inmutara. Pero su falta de expresividad despertaba la desconfianza de todos. Sólo la soledad lo miraba con buenos ojos. Y con ella vive aún como si fueran un matrimonio de conveniencia, unidos por el abandono del tiempo.


María Coca

Imagen: Denis Grzetic

jueves

Recomendación


Bébeme a sorbos lentos
sin prisas
quiero saber a qué sabe
cada parte de tu cuerpo





María Coca

Imagen: A. Radka

lunes

Esclavos

Todos los niños jugaban a atrapar la luz. No había normas pero sí una recompensa: la libertad. Por eso se afanaban en encontrarla. Sin embargo, no era tan fácil como parecía porque la luz se les escurría entre los dedos nada más tocarla.

Aquel entretenimiento se prolongaba a diario al caer el sol. Era entonces cuando ideaban las más rocambolescas formas de adueñarse de ella hasta que el cansancio les ganaba la partida y se quedaban dormidos. Siempre ocurría lo mismo. Después, al amanecer la luz volvía a apresarlos de nuevo a ellos. No había escapatoria. Por eso sólo durante la noche era posible tomar el control de la situación. Y aún de mayores lo creen.


María Coca

Imagen: Mya

Relativismo

Entre mi mundo y el tuyo
la realidad nos separa
y las distancias físicas
son las más cercanas de todas





María Coca
Imagen: T. Walo

martes

El trastero

Tenía la cabeza tan bien amueblada que no necesitaba ningún diván para sentirse equilibrado. Siempre le daba la importancia justa a cada problema y jamás ninguna preocupación le había hecho perder el sueño.

Sin embargo, era consciente de que al fondo del pasillo contaba con una estancia que debía permanecer cerrada bajo llave. Adentrarse en aquel oscuro cuarto era algo que él mismo se había prohibido tajantemente.

Por eso desconocía que en el interior de ese lugar todos sus miedos y sus tabúes se turnaban día y noche para cavar un hueco que terminaría por desembocar en su dormitorio. Allí donde nada le hacía perder el sueño.



María Coca

Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)