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Evidencia

Como no tenía ni un pelo de tonto, su padre siempre ordenaba que se lo cortaran al cero. Y creció sin saber el por qué hasta el día en que su progenitor se marchó de casa.

A partir de entonces, a medida que le crecía el cabello, supo que después de todo, aquel abandono fue lo mejor que podría haberle ocurrido a su madre para pasar más tiempo con su tío Anton que, curiosamente, tenía su mismo color de pelo.


María Coca


Imagen: Lucian B.

...En todas las familias cuecen tíos Antones y tías Beatrices. Y quién no ha tenido una prima... o un primo...

(Lo sé, Coca, la paloma espera en mi tejado... pronto te cuento).

Del negro al azul...

Dios, es realmente bueno. Al final consiguió tener el pelo largo, menos mal. Besos.

Secretos familiares... que siempren salen a la luz. Si no es en esta generacion en la siguiente o en la siguiente... pero siempre a la luz.
Besito Muack

El tío Antón no tenía un pelo de tonto tampoco.

Besos.

Bueno, bien está lo que bien acaba...

Impactante ese ojo en la cerradura, esa pupila me resulta de lo más inquietante...

Bss

Bueno, buenísimo el cuento. Al final la verdad se impone...y la comodidad también...eso de raparse al cero debe dar mucho trabajo. Me alegro por él.
Besos!!!

Y serán pelirrojos :P

Besicos

También los imaginé pelirrojos. Tal vez por un anuncio que recuerdo, en que tío y sobrino tenían el pelo igual.

No basta con esconder la evidencia. La verdad acaba por salir...

Muy bueno el cuento, Maria.

Besos

excelente como siempre mi querida amiga... un besote

Caramba con el tío Antón! Y parecía tonto... :D

Beso!

Qué sutilidad María. Me ha gustado mucho, me parece una pequeña joya.
Encantada de pasarme por aquí.

Un saludo.

Je.Es genial, María.Creo que ahí la más lista fue la fémina mater y claro, ese tío Antón, nada tonto tampoco.Un besillo renovado hasta tu orilla, guapa

Hay peores cosas en la cabeza que el cabello, o su falta...

:-D

Mucho ordenar el corte de pelo, sin pensar en otros apéndices craneales.
Una entrada exquisita.

Ja, es increíble que siempre tengas estos ases en la maga (o conejos en la galera) para hacernos disfrutar de cada cosa que escribís.
Un abrazo.

¡Muy buen cuento! ¿Y el único que conocía el secreto sería el peluquero?
Saludos, te has hecho merecedora al dudoso honor de estar en mi lista de blogs.

GRACIAS POR VISITARME Y ESCUCHAR EL CONCIERTO.
QUE VUENO QUE TE GUSTO

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Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)