lunes

Miedo


Y de repente llegó el final. Justo cuando empezaban a entenderse en el cuerpo a cuerpo. Después de un tiempo difuso en el que se contemplaban como soñaban que eran. Y sólo cuando vaticinaron que, de seguir juntos, acabarían convirtiéndose en la persona que veían en la mirada del otro.

María Coca

Receta fallida

Como el sueño no llegaba empezó a contar ovejas. Y en plena vigilia contó hasta cien, que una vez numeradas pasaban a ocupar algún lugar dentro de su cabeza.

Al poco, sintió que el cerebro le pesaba cada vez más pero siguió con su numeración y a medida que más contaba, más ruidos escuchaba en su interior. Las ovejas apenas tenían sitio entre el lóbulo frontal y el occipital. Tampoco encontraban pasto y empezaron a balar desconcertadas. De hecho, provocaron tanto alboroto que quien dormía a su lado se despertó.

"¿Te pasa algo?"-preguntó-. Y ella, que quería contarle lo absurdo de aquella técnica, sólo fue capaz de articular un alarmante: "Beeee".



María Coca

Imagen: A. Kharlamov

Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)