« Home | Nueva cosecha » | Afortunado infeliz » | Cuestión de suerte » | Dueños que se parecen a sus perros » | DistanciaDos » | Herencia » | Canales de incomunicación » | Avaricia » | Felinada » | Cuestión de vocales »

Cuento real

Cuando la conoció no se dio cuenta. Y el día que encontró aquellas plumas blancas bajo las sábanas ya era demasiado tarde: estaba perdidamente enamorado de ella. De su pico de oro y sus ojos negros como el olvido.

Así que se convenció a si mismo de que, pese a las apariencias, era la mujer de sus sueños. Y formaron su hogar a media altura de la perfección. Un nido al que cierto día llegó ella, -su cigüeña-, con un bebé en la boca que él reconoció como suyo. Sólo entonces cayó en la cuenta de que los cuentos basados en hechos reales también existen.


María Coca

Onírico.

Qué belleza María!

Existen, en verdad, aunque muchos traten de ocultarlos tras noticias tristes y feas. Y son tan bellos como los imaginados.
Hermoso corto!

Besos!

Muy, muy bello, María.

Hay personas que te ponen alas para volar ;)

Besicos

Aquí, a tus pies, un cigüeño incondicional. oh, mujer de imaginación inagotable,

Besos y burbujas.

Qué precioso!
Vi el nido lleno de blancura y de luz.
Me encantó.
Besos.

Los sueños gustan de almohadas rellenas de plumas.

:-)

uooo, que así sea

Un amor de altos vuelos.

Besos.

La ficción se puede intuir real pero rara vez la realidad se convierte en ficción.

Blogsaludos

Difusa, María. Muy difusa es a veces la línea que separa nuestra ficción de nuestra realidad.

...era un angel acaso, que no pudo desprenderse de sus alas...Como siempre genial tu escrito, mi querida amiga bloguera.

Muy evocador :-)

Besos desde la otra orilla...

Como amantes de las aves, sobra decir que este cuento me ha encantado...

Cariños

"A media altura de la perfección..." Dice el filósofo que la virtud se encuentra en el término medio.
Me gustan mucho estas palabras tuyas.
Un abrazo.
José Luis Cervera

Publicar un comentario

Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)