El Tiempo pasa

Cuando se dio cuenta, el tiempo se le había ido de las manos. Trató de atraparlo pero ya era demasiado tarde. Se le esfumaba. El miedo la dejó sin aliento. No podía hacer nada. Así que se dejó llevar por el destino y cerró los ojos.
Al abrirlos, unas manos la acariciaban. Y tras el rostro de su madre, pudo ver la gran esfera del reloj en aquella sala de paritorio adonde el tiempo la había traído sin delicadeza alguna.
María Coca
Imagen: A. Petrov













Preciso y perfecto. Pocos tiene el don de expresar la profundidad con textos cortos y sencillos. En tu lugar siempre lo encuentro.
Felicidades!
Posted by
Con tinta violeta |
22 agosto, 2011 14:32
segundas oportunidades!^^
Posted by
-F osca |
22 agosto, 2011 15:32
Hermoso.
Posted by
montse |
22 agosto, 2011 16:40
El tiempo, esa gran fantasía. No creo que haya mentira, socialmente más aceptada.
Buen micro. Veo que el calor no te afecta.
Besos.
Posted by
Codorníu |
22 agosto, 2011 19:52
Nunca sabremos si el ataud es un huevo... o viceversa. Bueno, tal vez sí. Pero entonces será demasiado tarde.
Besos volviendo de la muerte.
Posted by
Kum* |
23 agosto, 2011 00:34
Si hay oportunidad de regalar el tiempo, mejor que mejor...
Besicos
Posted by
Belén |
23 agosto, 2011 08:18
Muy sugerente... y con algo enigmático dentro, quizá porque abre posibilidades a entenderlo como un nacimiento lleno de complicaciones.
Un beso.
Posted by
Ricardo Álamo |
24 agosto, 2011 20:57
Tuvo una nueva oportunidad, quizás hay que desearlo para poder dominar al destino.
Un abrazo.
Posted by
Ojosnegros |
28 agosto, 2011 19:15
Tú y tus golpes de efecto...
Genial!
bss
Posted by
இலை Bohemia இலை |
30 agosto, 2011 01:09
Quizá el tiempo, los momentos, sea de lo único que verdaderamente disponemos.
http://superehore.blogspot.com/2011/02/carpe-diem.html
Posted by
Sergio |
30 agosto, 2011 13:33
Sí es grave, sí.
Qué pena.
Posted by
Codorníu |
02 septiembre, 2011 16:09
Estamos ciegos ante tanto por descubrir. Por eso suele ser bueno dejarse llevar a nuevas experiencias, nuevos mundos. A veces, como es el caso, resulta inevitable.
Besos desde la otra orilla...
Posted by
Joyce |
02 septiembre, 2011 18:26
Voy a hacer lo mismo.
Ya.
Besos.
Posted by
TORO SALVAJE |
03 septiembre, 2011 16:19
Vamos y venimos, como la espesa arena del tiempo.
Ese que tu cuentas y aminoras.
Posted by
Carlos |
03 septiembre, 2011 20:50
Encantada de pisar esta arena de nuevo,María.Y más a través de este texto que especialmente me ha tocado.Por cierto, vivo en tu tierra este año, me gustaría echar un café para recordar viejos tiempos, amiga.Un abrazo
Posted by
Erato |
05 septiembre, 2011 13:47
Relojes de agua, relojes de arena... Desde siempre estaba claro que se nos iba a escapar de las manos...
Posted by
Gabiprog |
05 septiembre, 2011 17:13
Sublime! Ojalá la percepción del tiempo que nos queda fuera así... un malentendido :) Sublime!
Posted by
Pau |
11 septiembre, 2011 01:50
Me estremecen tus pinceladas de atinos y aciertos.Creo que haré lo mismo.Un beso hispalense
Posted by
Erato |
13 septiembre, 2011 14:39