domingo

El Tiempo pasa

Cuando se dio cuenta, el tiempo se le había ido de las manos. Trató de atraparlo pero ya era demasiado tarde. Se le esfumaba. El miedo la dejó sin aliento. No podía hacer nada. Así que se dejó llevar por el destino y cerró los ojos.

Al abrirlos, unas manos la acariciaban. Y tras el rostro de su madre, pudo ver la gran esfera del reloj en aquella sala de paritorio adonde el tiempo la había traído sin delicadeza alguna.


María Coca

Imagen: A. Petrov

Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)