martes

Castigo ejemplar


Todos los seres fantásticos que le habían acompañado durante su infancia permanecían encerrados bajo llave al fondo de su memoria. Paulatinamente, se había ido olvidando de ellos. Por el contrario, los héroes pensaban en él constantemente y en el trato humillante recibido tras tantos buenos ratos compartidos. -Es injusto- pensaban. Y como en sus mundos la injusticia era algo contra lo que había que luchar, buscaron venganza.

Con la ayuda del hombre invisible, fueron saliendo uno a uno de aquel estrecho reducto. Supermán y el flautista de Hamelín encabezaron la extensa fila de criaturas que rodearon a quien les había dado la espalda. Pero el niño que conocieron ya no estaba. En su lugar, encontraron a un hombre de mirada triste que ni siquiera les prestó la menor atención.

Encolerizados, emplearon sus poderes para malograr todos los aparatos electrónicos del lugar, desde la televisión a la consola, pasando por el ordenador de sobremesa, el portátil, el móvil y la tableta electrónica. Sólo el Ebook se salvó milagrosamente, junto con los viejos cómics y los libros de su niñez. Gracias a ello, el hombre de mirada triste ha vuelto a recuperar la sonrisa.


María Coca

Imagen: M.J. Amorín

Personajes de ciudad


La sirena que habitaba en sus sueños quería formar parte de su vida. Estaba cansada de ser un deseo en algún recóndito paraje del subconsciente. De ahí su ultimátum: uno de los dos debía traspasar la barrera, le susurraba. Y el pescador aprovechó una tormenta para que todos -dentro y fuera del mar-mordieran el anzuelo de aquella fortuita desaparición.

Tierra adentro, los dos viven de ser personajes de cuento. Ella enseña sus escamas de colores y él pone la gorra para recoger las monedas, pero la realidad es tan real que no sorprenden a nadie. Sólo los niños y los animales se giran impresionados al verlos, justo antes de prestar atención a otra cosa.

María Coca

Imagen: S. Murphy

Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)