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De cómo convertir girasoles en giralunas


Por inercia natural, los girasoles deben su nombre a su trabajo a pleno sol. Se llaman por lo que hacen, como los sacacorchos y los locos. Para cambiar su rutina de levantarse mirando al este hasta agachar la cabeza al oeste, necesitan convencerse de que tendrán una vida mejor. Recalcarles que la luna siempre está llena y que si las mareas y las mujeres siguen sus influencias, unas simples plantas no van a ser la excepción.

Una vez convencidas de hacerse lunáticas y cambiar de orientación -como muchos humanos- habrá que mantenerlas engañadas cada mes. Pero no se alarmen: a cualquier trabajador se le miente igual y nadie ha dejado de hacer lo que se le pide, aunque todos anden desolados.



María Coca


                           Homenaje a Julio Cortázar

La Luna ya tiene su influencia en muchos aspectos de la agricultura. En el caso que propones, los girasoles dejarían de ser una planta heliotrópica, para pasar a ser seleniotrópica.
La clase trabajadora hace tiempo que comulgamos con ruedas de molino.
Besos al margen de los astros.

Pues yo tengo esperanza. Dice mi padre que lo difícil no siempre es imposible. A veces una chispa prende una llamarada. Está todo tan seco.

(Muchas gracias por felicitarle)

Un beso, amiga.

¿Y seguirán dando pipas, María?
Sonrío.

En este caso, además, saldrían ganando. Claro que es la opinión de una lunática. ;-)

Un beso

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Sobre mí

  • Maria Coca
  • Sevilla, Spain
Datos
Tú no eres como los demás niñ@s -decía mi madre- Y si no puedes sobrevivir en este mundo, mejor será que te construyas uno propio. (J. Winterson)